Alejandra

HISTORIA DE ALEJANDRA

Alejandra tiene ahora 10 años. Fue diagnosticada de un Linfoma Linfoblástico de células B con afectación en médula ósea en agosto de 2025.

Tras llevar varios meses con un expansor de paladar, apareció en su boca un pequeño bulto que hizo saltar las alarmas de su dentista, Natalia, a la que nunca podremos agradecer lo suficiente su apoyo, su preocupación y su gran profesionalidad. Gracias a su insistencia solicitamos una segunda opinión, cuando en un principio los médicos nos dijeron que no era nada importante. Y Natalia tenía razón, el segundo doctor que la vió aceleró su valoración en el Hospital de la Paz. Para nosotros han sido 2 ángeles que se cruzaron en la vida de Alejandra….y no han sido los únicos.

Recibir esa noticia ha sido lo más duro por lo que hemos pasado como padres. El miedo y la incertidumbre te paraliza, aunque sabes que hay que salir de ese estado por ella. 

Nos dijeron que necesitaba 2 años de tratamiento. Un plazo demasiado largo para entender que algo bueno nos esperará tras ese periodo.

El traslado a la planta de oncología, el inicio del tratamiento de quimioterapia, las transfusiones, las conversaciones con los oncólogos, explicar a Alejandra qué le ocurre y a lo que tiene que enfrentarse a partir de ese momento……todo fue muy duro y difícil.

Al mismo tiempo, todas las muestras de cariño de nuestra familia, amigos, compañeros de trabajo, profes y compis del cole de Alejandra fueron el motor que generó la energía que tanto a Alejandra como a nosotros nos hizo coger fuerza para iniciar y continuar en esta etapa que nos había tocado vivir.

Lo peor de todo ha sido por un lado, ver a nuestra pequeña sufrir y ver deteriorarse por momentos, y por otro lado, ver a nuestros padres sufrir por una situación tan complicada que jamás pensaron que sus ojos iban a ver en su tercera juventud.

Este capítulo de nuestras vidas ha estado lleno de altibajos, donde los buenos momentos han superado con creces los malos momentos que ya quedaron atrás.

Ha sido una etapa de gran aprendizaje, en la que hemos conocido a grandes profesionales, entidades y voluntarios que nos han acogido siempre con muchísimo amor y cariño, y familias y personas maravillosas a las que nos ha unido la adversidad de nuestros peques.

Podemos afirmar que a día de hoy Alejandra es una niña feliz, madura, y con una autoestima y alegría que nos ha dado una gran lección de vida. Aún continúa con tratamiento de mantenimiento, y poco a poco retomando la normalidad en su vida que la enfermedad dejó en suspenso.