Dominick

HISTORIA DE DOMINICK

La historia de Dominick

Cuando tenía 7 años, después de una caída en el colegio, empecé a sentirme muy mal. Me dolía muchísimo la pierna derecha. Fuimos al hospital, y al principio le decían a mi mamá que seguramente era solo un dolor provocado por la caída. Después pensaron que podía ser una infección y más tarde una bacteria.

Pasamos semanas en el hospital sin saber qué me estaba pasando, hasta que llegó el día que nunca olvidaremos, el peor día para mí y para mi familia: tenía leucemia.

Pasamos muchos días en el hospital hasta que nos trasladaron y allí comenzó todo: las quimios, los medicamentos, los dolores en mis piernas… Yo no entendía nada.
Poco a poco, mi mamá me explicó lo que tenía. Nunca me ocultó nada y se lo agradezco, porque eso me hizo más fuerte. Aunque era un niño, entendí que tenía una enfermedad, pero también que iba a salir de ella.

Lloré mucho, pero también reí. Y con el tiempo, con la ayuda de mi familia, del equipo del hospital y de sus bonitas actividades y dinámicas, todo se hizo un poquito más llevadero. Con la ayuda de mi familia y sus oraciones, ya estamos en mantenimiento. No ha sido fácil, pero tampoco ha sido imposible.

Durante este camino he conocido a personas maravillosas: las chicas de las fundaciones, los profesores, las enfermeras y mis doctoras. Todas ellas han formado parte de esta historia y me han ayudado a seguir adelante.

Tengo muchos sueños.

Quiero volver al colegio, jugar al fútbol y volver a ser un niño totalmente normal.

Y sé que lo voy a conseguir, porque lo más difícil ya ha pasado.

Ahora tengo 8 años, estoy súper bien, estoy feliz y tengo muchísimos sueños por cumplir. Y sé que voy a conseguirlos con la ayuda de Dios y de mi familia.