HISTORIA DE CARLOTA
Carlota acababa de cumplir 14 años, por aquella época nos hablaba de la suerte que tenÃa, que era muy feliz.
Pero llevaba un tiempo muy cansada, la veÃamos rara, no era ella. Fuimos varias veces a la pediatra, sangraba a menudo por la nariz, una herida que no curaba, mucho cansancio…la pediatra lo veÃa normal, era junio, cansancio y adolescencia. Nosotros confiábamos en lo que nos decÃa. ComÃa poco, ¿estará tonteando por la edad?, todas quieren estar monÃsimas. ¡No quiere hacer ningún plan, adolescentes! Que raros son.
El dÃa de su cumpleaños, el 11 de junio, no quiso celebrarlo apenas, estaba cansada decÃa. ¿Estará triste, mal con sus amigas? Las invitó a la piscina, apenas querÃa bañarse, no querÃa sol, estaba cansada…
Dos dÃas después fue al mercadillo de Majadahonda con sus amigas, planazo, iban solas por primera vez, de compras…y a los pocos minutos de estar allà tuvo que llamar a los abuelos que fueran a buscarla, estaba mareada y no querÃa estar allÃ.
Nos empezaba a extrañar este comportamiento, asà que pedà cita en la pediatra de nuevo. ¿tendrá anemia, mononucleosis? Ese cansancio no es normal. Al dÃa siguiente, me la llevé al trabajo, asà la tendrÃa controlada, el cansancio era exagerado y no me parecÃa dejarla en casa. Soy maestra y a ella le encantan los niños, le pareció genial. La mañana comenzó bien, estaba feliz con los niños, pero de pronto dijo que no podÃa más y se durmió en el suelo de mi clase. Decidà llevarla a comer con unas amigas, a ver si se animaba, pero hubo más de lo mismo. Y allÃ, hablando con mis amigas, aunque tenÃamos pediatra al dÃa siguiente, decidà llevarla al hospital.
Llamé a mi marido y le conté la situación, ¿seré una exagerada?, ¿nos atenderán? mi marido decÃa: esperemos a mañana, pero si te quedas más tranquila…
Asà que fuimos a urgencias, era 18 de junio, y allà empezó todo, la peor respuesta, lo que nos cambió la vida, el golpe más grande que nunca habÃamos tenido. Tras hacer una analÃtica y una radiografÃa, se confirmaba. Carlota tenÃa leucemia linfoblástica, aunque era un simple análisis y nos esperarÃan muchas pruebas al dÃa siguiente, con la analÃtica y la situación de Carlota casi nos podrÃan confirmar el diagnóstico. No lo podÃamos creer, seguro que se habÃan equivocado, ¿cómo va a tener nuestra niña preciosa cáncer?, ¿leucemia?, se han equivocado.
Todo fue rapidÃsimo, nos trasladaron en minutos a la Paz, en ambulancia, nuestro hospital de referencia. HabÃa que empezar cuanto antes, todo urgÃa.
Por si todo esto no hubiera sido suficiente, cuando nos iban a dar la primera alta después de 1 mes y medio de hospital, nos comunican que Carlota ha cogido un hongo, hay que operar de urgencia. Ahora la leucemia es lo de menos, hay que salvar a Carlota y que el hongo no la haya invadido demasiado. Y sobre todo, que su nombre no sea el que esperan. Tras 5 horas de operación, millones de pruebas y un neumotórax, parece que ha salido bien. Han limpiado todo. Nuestro hongo es un aspergillus, y parece que nos tenemos que alegrar porque podrÃa ser peor, este por lo menos tiene tratamiento. Pero habrá que pasar otro mes en el hospital y parar la quimio. Se nos volvió a caer el mundo. Pero una vez más Carlota nos dio una lección y luchó como una jabata.
Y asà pasaron los meses, entre ingresos, hospital de dÃa, quimios y muchas pruebas. También conociendo gente increÃble, compañeros de habitación, enfermeras que eran mucho más que eso, médicos, asociaciones, voluntarios, anécdotas… No todo era triste, tenemos muy buenos recuerdos de dÃas en el hospital, de amigos…pero también ha sido duro, muy duro…y sobre todo conocer gente que se ha quedado en el camino. Hay que superar la pérdida y ver la cara más oscura de esta enfermedad que nos ha tocado pasar. En casa, también fue duro, su hermano se encontraba con una situación muy difÃcil de llevar con tan solo 12 años, que hacemos, quien le cuida, como hacemos y todo lo que el sentÃa y pensábamos que no podÃamos acompañar.
Carlota tuvo que renunciar a su vida, sus amigas, el instituto…y tantas cosas que son difÃciles de procesar y más para un adolescente.
Hoy ha pasado 1 año, ya estamos en mantenimiento, las cosas van bien, pero sigue sin ser fácil y sigue habiendo dÃas muy duros. Pero damos gracias a la vida de que nuestra hija cada dÃa esté mejor.
Y es imposible explicar en tan pocas lÃneas todo lo vivido, pero sà que un dÃa se te rompe la vida, pero se vuelve a salir a flote y poco a poco todo va cobrando más normalidad.